TENDENCIAS ACTUALES DE LOS RIESGOS DE LA INDUSTRIA MARÍTIMA
Por Bárbara Pérez
Gerente Técnico de Reaseguro | Especialista en Grandes Riesgos y Derecho Energético | NRGI Broker
19 de octubre de 2026 | 10 minutos de lectura
Cambio climático, riesgos emergentes e iniciativas del sector asegurador con impactos en navieros, puertos y terminales.
Importancia del transporte marítimo en el comercio mundial
El transporte marítimo constituye uno de los pilares del comercio internacional. De acuerdo con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) más del 80% de del volumen del comercio mundial se transporta vía marítima¹.
Esta relevancia obedece a su capacidad para mover grandes volúmenes de carga a nivel nacional e internacional, con eficiencia y a un costo relativamente bajo, así como para conectar a productores, mercados, puertos y consumidores dentro de las cadenas globales de suministro.
En México, el transporte marítimo ocupa el segundo lugar entre los modos utilizados para el comercio exterior. Según datos de la Secretaría de Marina, en el año 2024 se movilizó por esta vía el 38% de las importaciones y el 20% de las exportaciones².
El transporte marítimo no comprende únicamente embarcaciones, sino también el conjunto de actividades que se desarrolla en puertos y terminales que tan solo en México lo integran 103 puertos y 15 terminales habilitadas. En estas instalaciones se realizan, entre otras operaciones, la recepción, carga, descarga y almacenamiento de mercancías; la carga, descarga y trasvase de combustibles e hidrocarburos, así como la recepción y gestión de aguas residuales.
Asimismo, los puertos y las terminales pueden intervenir en la atención de embarcaciones averiadas o involucradas en siniestros. Una vez concluida su vida operativa, los buques deben ser enviados a instalaciones especializadas, de confinidad con las leyes y normatividad aplicable en la materia.
Un sector expuesto a riesgos globales.
El transporte marítimo enfrenta diversos riesgos inherentes a su actividad, entre los que se encuentran los hidrometeorológicos, operativos, legales, entre otros. Sin embargo, de acuerdo con el Informe sobre el transporte marítimo del 2025, publicado por la UNCTAD³, la industria enfrenta actualmente nuevos desafíos derivados de los cambios en las políticas comerciales y arancelarias; las tensiones geopolíticas, que afectan rutas y pasos estratégicos, como el Estrecho de Ormuz; el fortalecimiento de las regulaciones internacionales orientadas a la descarbonización, la transición energética, y los efectos del cambio climático en los océanos y la infraestructura costera.
En particular, los conflictos geopolíticos incrementan la exposición al riesgo de los buques, la tripulación, la carga y los puertos. Estas situaciones implican el replanteamiento de las rutas de navegación y, dependiendo del trayecto, desvíos que añaden entre 10 y 14 días de viaje.
Lo anterior se traduce en un mayor consumo de consumo de combustible, una exposición más prolongada a fenómenos meteorológicos e incrementos en los costos operativos y de aseguramiento.
Por su parte, el cambio climático genera efectos físicos, operativos y económicos a lo largo de toda la cadena marítima. La intensificación de determinados fenómenos meteorológicos puede aumentar la frecuencia y gravedad de los siniestros afectando a buques, mercancías e infraestructura portuaria e interrumpir la conectividad y las cadenas de suministro.
A estas afectaciones se suma el incremento de los tiempos de tránsito, incremento en la exposición por acumulación de valores en fondeadero de los buques que permanecen por un largo tiempo antes de obtener un espacio; buques con menos carga por reducción en el calado máximo permitido y que son el resultado de sequías severas ocurridas en el año 2026 por el fenómeno de “El Niño” que afectan la operación del Canal de Panamá.
Un punto medular es el desarrollo de la regulación internacional orientada a la sostenibilidad de los océanos y la descarbonización del sector marítimo y portuario. En este contexto, el Acuerdo de París⁴, tiene el objeto mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2°C, con respecto a los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitar dicho aumento a 1.5°C.
Para alcanzar este objetivo, las Partes deben presentar y actualizar periódicamente sus contribuciones determinadas a nivel nacional, bajo un ciclo de revisión quinquenal que permita incrementar progresivamente su nivel de compromiso. El Acuerdo también prevé el apoyo financiero de los países desarrollados a los países en desarrollo, con la finalidad de contribuir a la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), fortalecer la resiliencia y mejorar la capacidad de adaptación frente a los efectos adversos del cambio climático.
Descarbonización en el sector marítimo y portuario
La Organización Marítima Internacional (OMI) encabeza los esfuerzos regulatorios internacionales para reducir las emisiones de GEI, provenientes del transporte marítimo. En 2018 adoptó una estrategia inicial en esta materia, la cual fue revisada y actualizada en 2023 con metas más ambiciosas y una orientación hacia una eliminación progresiva de las emisiones del sector.
La estrategia de la OMI de 2023 mantiene el objetivo, para 2030, de reducir al menos un 40 % de la intensidad de carbono del transporte marítimo internacional, respecto a los niveles de 2008. Asimismo, establece puntos de control indicativos para disminuir las emisiones totales anuales de GEI proveniente de buques en, al menos, un 20 % para 2030, y en, al menos, un 70% para 2040, con el propósito de alcanzar emisiones netas cero hacia 2050⁵.
Bajo la premisa de que, para evaluar y reducir las emisiones, primero es necesario medirlas, la OMI adoptó 2008 como año de referencia. En su cuarto estudio sobre los GEI, publicado en el 2020, estimó que, de no implementarse medidas adicionales, las emisiones del transporte marítimo internacional podrían representar entre el 90 y el 130% de los niveles registrados en 2018 para el año 2050, dependiendo de la evolución económica y energética mundial.
Esta proyección evidencia que las tecnologías de ahorro energético y la reducción de velocidad de los buques son resultan suficientes por si solas para alcanzar las metas establecidas. La transición también requerirá la incorporación progresiva de combustibles y fuentes de energía con emisiones bajas, nulas o casi nulas de GEI.
En México, desde el 2024 se cuenta con una estrategia de descarbonización de puertos emitida por la Secretaría de Marina que tiene como objetivo “Alcanzar un balance adecuado entre la actividad económica y la protección del medio ambiente en los puertos nacionales, favoreciendo el uso de combustibles limpios, con emisiones de carbono bajas o nulas, así como el desarrollo de infraestructura y tecnologías innovadoras que contribuyan a una gestión logística más eficiente y menos expuesta a interrupciones de las operaciones portuarias con el consecuente incremento en las condiciones ambientales y en la competitividad de nuestros puertos, que redunden en mejores condiciones comerciales de nuestro país” (Coordinación General de Puertos y Marina Mercante, Secretaría de Marina: 2024. Página 11)
Entre sus principales líneas de acción se encuentra la elaboración de inventarios de emisiones portuarias de las Administraciones del Sistema Portuario Nacional (ASIPONAS) y de las Administraciones Portuarias Integrales (APIS); la automatización de procesos; el uso de combustibles de bajas emisiones, y la adopción de sistemas especializados para recopilar, registrar y procesar la información necesaria para medir y calcular las emisiones de GEI.
Financiamiento y seguros en el sector marítimo: Los Principios de Poseidón
Uno de los puntos fundamentales del Acuerdo de Paris es el financiamiento destinado a apoyar a los países en desarrollo en sus esfuerzos de reducción de los GEI. Este tema resulta relevante en una industria como la marítima, que requiere grandes inversiones que provienen principalmente de instituciones crediticias especializadas en el sector marítimo, en virtud de que no pueden ser financiadas en su totalidad por parte de navieros, astilleros y concesionarios.
Con el propósito de incorporar los desafíos ambientales globales en las decisiones financieras, en junio de 2018 se reunieron 45 directivos financieros especializados en el sector marítimo junto con los armadores más importantes a nivel mundial y expertos en el tema, para analizar cómo integrar el riesgo climático en dichas decisiones. Como resultado de este esfuerzo, en junio de 2019 se publican los cuatro Principios de Poseidón, cuyo objetivo es apoyar la descarbonización del transporte marítimo.
Los Principios de Poseidón constituyen un marco para evaluar y divulgar la alineación climática de las carteras de financiación naval de sus 36 firmantes, que representan tres cuartas partes del financiamiento mundial de buques. Sus cuatro principios son los siguientes:
1. Evaluación
Los signatarios miden anualmente la intensidad de las emisiones de sus carteras de transporte marítimo y evalúan su alineación con los objetivos climáticos de descarbonización.
2. Rendición de cuentas
La información obtenida se recopila y registra conforme a las normas de la OMI y otros estándares reconocidos en materia de consumo de combustible.
3. Aplicación
Los firmantes incluyen una cláusula de compromiso en sus nuevas actividades comerciales de transporte marítimo para colaborar con los armadores en la recopilación de datos y que esta información sea precisa y estandarizada.
4. Transparencia
Los firmantes reconocen públicamente su participación en los Principios y publican los resultados de la evaluación de alineación climática.
De esta iniciativa se generaron otras dos. La primera se dirige a los armadores y fletadores de buques dedicados al transporte de graneles sólidos y buque tanques fletados por tiempo o por viaje, quienes, ante la necesidad de informar de manera transparente sobre las emisiones relacionadas con el transporte marítimo, lanzaron en octubre del 2020 la Carta de Carga Marítima⁶. Esta Carta también proporciona una guía técnica para alinear las actividades de fletamento con la responsabilidad ambiental y la descarbonización.
Por otra parte, al reconocer la importancia del sector asegurador en la industria marítima y portuaria en 2021 un grupo de instituciones de seguros marítimos preocupadas por la responsabilidad ambiental vieron la oportunidad de participar directamente en esta problemática y lanzaron la iniciativa de Principios de Poseidón para Seguros Marítimos (Poseidon Principal for Marine Insurance, PPMI)., con la finalidad de alinear sus carteras de asegurados de casco y maquinaria en principio a los objetivos de descarbonización establecidas por la OMI.
Entre las instituciones vinculadas con esta iniciativa se encuentran GARD, Navium Marine y Swiss Re Corporate Solutions entre otros son firmantes. Asimismo, se espera que más empresas del sector, incluidos corredores y reaseguradores cautivos, se incorporen como miembros afiliados.
Recientemente, las instituciones firmantes de los Principios de Poseidón unieron esfuerzos con los Principios de Poseidón para Seguros Marítimos. De este modo, los participantes de ambos sectores se integraron en una plataforma común para reforzar los esfuerzos de descarbonización del transporte marítimo.
¿Qué significa que el sector asegurador cuente con una iniciativa de apoyo a la descarbonización?
El año 2030 será clave para medir los avances en la reducción de los GEI a nivel global. Para entonces la atención se centrará en los informes de los Organismos Internacionales y de los expertos en la materia, así como en los resultados de las medidas adoptadas por cada país.
La descarbonización ha dejado de ser un asunto exclusivamente reputacional. La participación sector asegurador en iniciativas como los Principios de Poseidón indica que la medición y la reducción de emisiones podría adquirir mayor importancia al contratar seguros marítimos. En corto plazo, las aseguradoras podrían solicitar información sobre las emisiones de flotas y operaciones portuarias, así como las medidas adoptadas para reducirlas, y considerar estos elementos para determinar los términos de las coberturas y el costo de la prima.
Tal vez sea prematuro hablar de una sustitución radical de los combustibles fósiles en las flotas actuales, pues la adaptación de sus sistemas de propulsión requerirá inversiones considerables. Sin embargo, la construcción de nuevos buques probablemente ya evalúa el uso de gas natural, hidrógeno, metanol, amoniaco o biocombustibles. Antes de adoptar cualquiera de estas opciones, será necesario analizar los riesgos asociados con su utilización, lo que representa un desafío para el sector asegurador. Este análisis continuará en próximas publicaciones, donde profundizaremos en los temas que están transformando a la industria marítima.
Referencias
- UNCTAD (2025, abril 23). Transporte marítimo: UNCTAD publica nuevas estadísticas.
- Coordinación General de Puertos y Marina Mercante, Secretaría de Marina. Estrategia de descarbonización de Puertos de México (2024, junio 28). Pág. 3
- Organización Marítima Internacional OMI [International Maritime Organization IMO]. Cuarto estudio de la OMI sobre gases de efecto invernadero (2020) [Fourth IMO GHG Study 2020].46 pág.
- Organización de las Naciones Unidas. Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Acuerdo de Paris (2015, diciembre 12). Art. 2. Pág. 2
- Organización Marítima Internacional OMI [International Maritime Organization IMO]. Estrategia de la OMI de 2023 sobre la reducción de las emisiones de GEI procedentes de los buques. Anexo 15. Resolución MEPC 377 (2023, julio 7) [Annex 15 resolution mepc.377(80) (adopted on 7 july 2023) 2023 IMO strategy on reduction of ghg emissions from ships. 17 páginas.
- La Asociación de Fletadores [The Sea Cargo Charter Association]. Carta de Carga Marítima – Guía Técnica [Sea Cargo Charter – Technical Guiadance]. Versión 5.2. Enero 2026.







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