Exxon Valdez: impacto en el medio ambiente

El 24 de marzo de 1989, el buque petrolero Exxon Valdez, con 301 metros de eslora y 51 m de manga, zarpó con más 41 millones de litros de crudo a bordo, los cuales derramó prácticamente en su totalidad en el golfo de la Sonda Príncipe Guillermo en Alaska, después de impactarse con una roca.

Los factores que contribuyeron a que se produjera el desastre se resumen en: a) obstáculos de hielo y una tormenta; b) malas decisiones del capitán y c) deficientes protocolos de seguridad.

Horas después de zarpar, en medio de una tormenta, el Exxon Valdez se vio obligado a modificar su ruta de navegación debido a la presencia de bloques de hielo a su paso. Convencido de que el peligro había pasado, el capitán[1] ordenó al encargado del timonel, pasar a piloto automático. Sin embargo, unos minutos después el buque encalló y se produjo el vertido, que vendría a convertirse en uno de los peores siniestros en materia de hidrocarburos con graves consecuencias ambientales.

El derrame provocó la contaminación de aproximadamente 2000 km de costas y miles de especies afectadas. Fueron necesarios más de cuatro años de trabajos para dar por concluidas las labores de limpieza, sin embargo no fue posible regresar el ambiente a su estado base[2], ya que años después aún quedan restos de los hidrocarburos en las playas.

La cifra final de especies muertas es incierta, pero se estima que en los meses posteriores al accidente murieron alrededor de 250 mil aves marinas, 2800 nutrias, 300 focas, 250 águilas calvas, unas 22 orcas y miles de millones de ejemplares y huevos de salmón y arenque[3].

Por otro lado, fue tal el impacto que ocasionó el accidente que significó el precedente para la emisión de la Ley sobre contaminación con hidrocarburos en los Estados Unidos de América (Oil Pollution Act –OPA 90), así como la reforma del Convenio Internacional para prevenir la Contaminación por los Buques (MARPOL), que a partir de 1990 estableció la obligación de construir los buque-tanques con doble casco.

En resumen, los daños que se pueden causar al medio ambiente por accidentes con hidrocarburos pueden alcanzar grandes magnitudes, por lo que es importante que las empresas cuenten con un seguro de responsabilidad ambiental, para contar con recursos económicos suficientes para la reparación de los daños.

En NRGI Broker, somos expertos en seguros de responsabilidad ambiental. Acércate a nosotros, con gusto te atenderemos.

 

 

[1] Hay versiones que indican que el capitán se encontraba borracho. Ver: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-7515.

[2] Al estado en el que se encontraba antes de que sucediera la tragedia.

[3] https://www.vix.com/es/btg/curiosidades/5727/grandes-desastres-ecologicos-el-exxon-valdez

Los peores accidentes con hidrocarburos en México: Primera Parte

En México, la actividad petrolera es una de las más importantes por su contribución al desarrollo económico, sin embargo también está considerada una industria altamente riesgosa, por su potencial para causar daños a personas, bienes y al medio ambiente. En ocasiones, a pesar de contar con diversas medidas de seguridad, los accidentes ocurren y pueden llegar a tener consecuencias catastróficas.

A continuación, se presentan dos de los peores accidentes con hidrocarburos y/o petrolíferos sucedidos en México:

19 de noviembre de 1984. Se registraron diversas explosiones en las plantas de almacenamiento y distribución de Gas de Pemex en San Juan Ixhuatepec, Tlalnepantla, Estado de México. La planta de almacenamiento contaba con 4 tanques con un volumen de 1600 m3 y 2 con un volumen de 2400 m3, equivalente a 11,000,000 de litros aproximadamente[1].

El accidente provocó la muerte de entre 500 y 600 personas y un aproximado de 4,500 heridos, 200 mil damnificados.

El 22 de abril de 1992.  Una fuga de gasolina de un ducto de Pemex en Guadalajara vertió al subsuelo y al sistema de drenaje de la ciudad, lo que causó una gran explosión que dejó unos 210 muertos además de cuantiosos daños.

Estos dos siniestros significaron un importante precedente para la regulación de actividades altamente riesgosas, consideradas todas aquellas que manejan alguna de las sustancias contenidas en el Primer Listado (Manejo de Sustancias Tóxicas), de fecha 28 de marzo de 1990 y el Segundo Listado (Sustancias Inflamables y Explosivas) de fecha 04 de mayo de 1992.

Los listados fueron publicados posteriormente a cada uno de los siniestros antes mencionados, como una forma de incrementar las medidas de seguridad y evitar que volvieran a suceder.

En esos listados, se encuentran los hidrocarburos y petrolíferos, por lo que todos aquellos manejan estas sustancias están obligados a cumplir con la regulación aplicable a las actividades altamente riesgosas.

Una de esas obligaciones es contar con seguros de responsabilidad civil y responsabilidad ambiental para responder por los daños que puedan causar a terceros.

En NRGI Broker somos expertos en seguros para el Sector Hidrocarburos. Acércate a nosotros, con gusto te atenderemos.

 

 

[1] Ver “The tragedy of San Juanico- the most severe LPG disaster in history”, disponible en:http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/358094

Riesgos y Complicaciones durante el Descontrol de Pozos

De acuerdo con el National Alliance for Insurace Education and Research, el riesgo se define como la “Incertidumbre concerniente a una pérdida que se presenta debido a un conjunto de circunstancias dadas”. Entre sus principios básicos se encuentran los siguientes:

No retenga más de lo que pueda soportar en pérdida.
No arriesgue mucho por poco.
Considere la probabilidad de los eventos y su impacto potencial.

En el sector hidrocarburos, uno de los riesgos más comunes que enfrentan las empresas que se dedican a la extracción de petróleo es el descontrol de los pozos, lo cual puede implicar altos costos debido a la reparación de los daños y/o perjuicios que se hayan generado a personas, instalaciones o al medio ambiente.

Un descontrol de pozos se genera por un brote, el cual no se puede manejar a voluntad, y se clasifica en:

Descontrol diferencial.- Sucede cuando la presión de formación es mayor que la presión hidrostática, invadiendo los fluidos de la formación el fondo del pozo, levantando la columna de fluidos de manera que la expulsa a superficie y el equipo de control superficial no está cerrado.

Descontrol inducido.- Es ocasionado por el movimiento de la tubería, la cual puede sondear o aligerar la columna hidrostática o fracturar la formación al introducirla complicándose el problema al tener tuberías rotas.

Ante el descontrol se procede a aplicar un método específico de control según sea el problema que lo genera, sin embargo la realidad es que son pocas las acciones en el Control de Pozos que ocurren como son planeadas, por lo que es importante estar familiarizado con las complicaciones que pueden ocurrir durante la ejecución del control.

A continuación presentamos una lista de las complicaciones más comunes:

Tapado / colapsado del anular
Sarta tapada
Falla de la BOP
Falla o daño del revestidor
Tapón de cemento
Errores conceptuales
Complicaciones durante la circulación de un Kick
Presión excesiva de revestidor
Presión reducida no confiable o no disponible
Perforación en caliente
Consideraciones de Control de Pozos horizontales
Hueco o lavadura en el Tubing
Congelamiento
Detección del punto libre
Válvula flotadora de Contra presión en la sarta
Pesca
Pérdidas de circulación
Pérdidas parciales y severas de circulación
Problemas mecánicos del Pozo
Fresado
Tubería fuera del fondo y fuera del Pozo
Tubería muy débil o muy corroída
Cambios en los Tanques
Bit o embudo tapado
Presión entre las sartas de revestidores
Falla en los manómetros de presión
Problemas más allá del estrangulador
Falla o cambio de la bomba
Reciprocrado de la tubería durante el Control de Pozo
Consideraciones de las presiones de cierre
Snubbing en la sarta o Tumbing
Pega de tubería
Sarta de telescopía

Por lo anterior, es de vital importancia estar siempre alerta ante los indicadores de presión, flujo y equipo involucrado para reconocer el surgimiento de brotes a la brevedad y tomar las medidas necesarias para evitar que se produzcan incidentes, y en caso de que sea imposible evitarlos, contar con un Seguro de Control de Pozos, que dé certeza de la obtención de los recursos necesarios para reparar los daños y que la operación de la empresa no se vea comprometida.

Recordemos que no existe “una pérdida sin asegurar”, lo que no se asegura implica una retención, la cual afecta directamente el patrimonio de la empresa.
En NRGI Broker contamos con un equipo experto en Seguros de Control de Pozos, Seguro de Responsabilidad Ambiental y Seguro de Responsabilidad Civil, así como con especialistas en administración de riesgos que le brindarán soluciones integrales, con productos comprobados, que se adaptan a la medida de sus necesidades.
Comuníquese con nosotros, estamos para ayudarle:
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